(Source: parafraseandofrases, via thecruelestgirl)
N=1, Miss Caffeina
De las dudas infinitas-Supersubmarina
Dicen que los amigos son la familia que eliges, y supongo que yo cuando llegué a Madrid tuve mucha suerte, porque elegí a las mejores
(Source: shessid88, via with0ut-rules)
Aclaración. Hace ya tiempo, la encantadora Alba Cordero escribió un estupendo artículo sobre lo que realmente significaba ser una groupie (artículo recomendadísimo que te aconsejo que le eches un vistazo. Después de leer éste, claro, no vaya a ser que te vayas por las ramas y acabes leyendo los artículos de bebop de Nico San Juan y pienses que esto es una web seria a lo Jot Down o algo. No hombre, que se llama Sesión Golfa y lo llevan valencianos. ¿Qué esperas?). Yo, sin embargo, como ni soy encantador ni escribo artículos estupendos, he optado por la definición más amplia y extendida de lo que es una groupie. La que todo el mundo conoce, vaya. Y a continuación podrás comprobar, a partir de 10 simples pasos, si lo tuyo con tu grupo de cabecera es simplemente un amor de fan cual amor veraniego, o un enganche de groupie incondicional como la peor de las relaciones tóxicas.
1. Una groupie puede ser cualquiera. No entiende ni de edades, gustos musicales, género e, incluso, religión (recordemos el x, v, palito). Tú podrías ser una groupie, tu pareja podría ser una groupie, tus padres podrían ser unas groupies, hasta tú, abuelo que corre despavorido por mis gritos desde el balcón, tú también podrías ser una groupie. La única condición real que existe para poder serlo es que te guste (mucho) un grupo, actor o famoso. Ya está, no importa a quién le hayas prometido amor eterno. Una vez ya tengas a alguien que adorar ya puedes empezar a serlo.
2. Nunca reconocerás ser una groupie. Y es que ser una grupie no está bien visto. Como los hipsters o los modernos, no reconocerlo es una de las condiciones básicas para serlo, por lo que lo negarás hasta la saciedad. O bien, siempre puedes recurrir a la estratagema de decir que conoces a alguien que lo es mucho más que tú, y ya desviar los tiros a esa persona.
3. Gastarás mucho dinero en tu amor platónico. Ya sea en conciertos, entradas de cine o pagando multas por saltarte la orden de alejamiento. Una groupie asiste a todos los conciertos de su grupo que pueda, sin importar el precio de la entrada, el lugar del concierto o la ciudad del mismo. No importa dónde toquen, siempre estarán a tiro de piedra. ¿Que Love of Lesbian toca a la otra punta de España? Un bonito viaje de carretera con las amigas. ¿Que Sidonie va a Alemania a hacer un acústico en un festival de un pueblo en Baviera alejado de la mano de Dios? Nada, hombre, eso es un interrail como Dios manda. ¿Qué Vetusta Morla se va a hacer las américas? Una buena oportunidad para poner a prueba esas clases de nado que diste a los 8 años. ¿Que Supersubmarina hacen una “spanish night” en Londres? Tú te pillas un Ryanair para verlos aunque ya los hayas visto por todos los pueblos de Castilla. Nada debe pararte como groupie que eres. De hecho, una buena referencia para poder ver el nivel de tu locura amor por ellos, es echando la cuenta de los kilómetros que te has desplazado para verlos. Otra forma es contar el número de camisetas que tienes de dicho grupo.
4. Gritarás. Mucho y muy fuerte. Una groupie eleva su voz proporcionalmente a la distancia que se encuentra de su grupo amado llegando a cotas muy por encima del umbral del dolor. De hecho, es una de las razones por las que empezaron los grandes conciertos con miles miles de vatios de sonido. Y también es el motivo de que muchos de los cantantes indies tengan los nombres que tienen, porque son fáciles de gritar. Si no me creéis probad: Santi, Pucho, Xoel, Chino, Leiva… Ninguno se llama Eustaquio, Rodolfo, Segismundo o Fructuoso. No es porque sean nombres feos (eh, ojo, eh), es porque sus progenitores ya sabían que iban a ser futuras estrellas y les pusieron un nombre acorde para ello, que fuera fácil de gritar a pleno pulmón.
5. Todas las canciones hablarán de ti. Todas. Uno de los requisitos importantes es hacer tuyas cada una de las canciones, de forma que te recordarán a diferentes personas o momentos de tu vida. No te preocupes, esto sí que no es solo culpa tuya. La culpa de ello también lo tienen los grupos de hoy en día,cuyas letras de sus canciones son un cúmulo de metáforas y otros recursos que rayan el sin sentido, por lo que es fácilmente sentirse identificado por una letra que podría estar narrando un amor platónico como el Getafe-Mallorca del partido de las siete. Lejos quedan las canciones de amor que tenían nombres y apellidos (o pseudónimos para no meterse en problemas con tu compañero de grupo). Ahora ya solo quedan Domingos Astrománticos. En fin.
6. Verás famosos todo el tiempo, sobre todo si es tu grupo o famoso elegido.
7. Llevarás mudas de recambio a los conciertos. O al menos te lo plantearás. Sobran las explicaciones.
8. Defenderás a tu grupo amado a muerte. Contra todo y contra todos. En tu propia guerra santa, montarás pollos a todo aquél que ose menospreciar a tus amados, comentarás todas las páginas donde no se alabe a tu grupo y no dejarás títere con cabeza en todo el mundo hasta que todos alaben a tus queridos. Esto se empieza dando el coñazo a tus amigos vía Whatsapp para que vayan a los conciertos de tu grupo y termina con grupos de Whatsapp de amigos alternativos excluyéndote. Que lo sepáis, en estos momentos estáis fuera. Además, como tú solo eres capaz de entender lo grandiosos que son tu grupo, acabarás dando razones de peso para convencer al mundo como: “es que tú no lo entiendes”, “tú no lo sientes como yo lo siento porque no estuviste en ese concierto” o “yo entiendo lo que realmente quiere decir Jota en sus canciones”.
9. Celebrarás los triunfos de tus grupos como si hubieran sido tuyos. Riénse de los tiffosis, hooligans o ultras. No hay nada como una groupie celebrando los premios de su grupo. Te faltarán redes sociales donde dar fe de tu apoyo al grupo, donde recriminar a todo el mundo que un día se metió con ellos y donde reafirmar tu condición de groupie a golpe de foto, retweet y mención. Además, la camiseta del grupo será tu segunda piel toda la semana siguiente, y poco importará las manchas o el olor de la misma. Lo primero es lo primero. Cantar en voz alta canciones del grupo en metros y autobuses es otra buena forma de dar a entender tu pasión por el grupo a todo el mundo. Levanta la voz todo lo que puedas, la gente del otro vagón creo que no te han escuchado.
10. Hablarás del grupo como si los conocieras de toda la vida. Una buena groupie no habla de “el cantante”, “el guitarra” o “el batería” del grupo. No, no, una buena groupie llama a cada integrante por su nombre o el mote. Así, con toda confianza. Además tienes el derecho de hablar de ellos cual madre que los ha parido. Ejemplo: “A ver, Miss Caffeina no es que estuvieran flojos, porque siempre están geniales, pero es que el pobre Alberto estaba un poco pachucho que lo comentó ayer en Twitter”. Y es que Twitter es la herramienta por excelencia de la nueva groupie. Interactuar con TODOS tus amados cantantes no sólo es un gran privilegio, si no que para ti debe ser una obligación. Esto te reafirma como groupie y te da a ver lo bien que te llevas con todo el grupo. No importa que no te conozcan absolutamente de nada, ahí está esa foto que te hiciste en un concierto con ellos para certificar que los conoces. Aunque ninguno de ellos ni se acuerden de ese momento. Para ti eso ya vale. Que para algo eres su groupie, hombre.
‘Planilandia’ Lori Meyers
‘Religión’ Noni Meyers y Anni B Sweet