¿Pero qué queréis? Si este país pide a gritos que le humillen. Y digo país, como digo gente, como digo sociedad, a la par que incluyo a todo hijo de vecino.
Que estamos sumidos en un mundo donde lo que reina y divierte son las noticias sin trascendencia, el morbo se encuentra en que un adolescente drogado viole y asesine a una vieja y en donde la violencia de género está mal vista, pero cada día, hay más mujeres maltratadas. Eso sí, si se trata de desgracias internacionales, nos las tapan y maquillan un poquito, para así, no herir la pobre inocencia del español de a pie, que se sienta humildemente a ver el telediario a la hora de comer. Está claro, se podría dañar la sensibilidad del espectador (que todos sabemos que ver como pegan a niños mientras comes le corta a uno el apetito). La sensibilidad y la conciencia. Y eso, a los colegas de arriba, pues como que no les interesa. Es más recomendable tener a los vasallos felices y contentos, entretenidos con el futbol y los chismorreos de la prensa rosa local, sumergidos en un consumismo compulsivo sin pies ni cabeza mientras los policias consideran ”el enemigo” a los estudiantes. Gente, que por cierto, independientemente de su ideologia política lo único que estan haciendo es luchar por su educación y,sobre todo, por la de los que aún estan por venir que, ironicamente, seran los hijos y hijas de todos esos ”polis” que les estan apaleando. Supongo que es lo que pasa cuando tienes a los perros atados tanto tiempo, que cuando los sueltas van a morder a todo lo que puedan y con ansias.
Pan y circo señores, pan y circo.
Hijos de España…